La UE impulsa la Ley de Desarrollo de la Nube y la IA
La Comisión Europea presentó la propuesta el 3 de junio de 2026, dentro del Paquete Europeo de Soberanía Tecnológica
La Comisión Europea ha presentado la propuesta de Ley de Desarrollo de la Nube y la IA, conocida como Cloud and AI Development Act (CADA), una iniciativa con la que la Unión Europea quiere reforzar su autonomía digital, reducir dependencias estratégicas y acelerar el despliegue de infraestructuras críticas para la inteligencia artificial y la computación en la nube. La propuesta forma parte del Paquete Europeo de Soberanía Tecnológica, anunciado el 3 de junio de 2026, junto con la Ley de Chips 2.0, la estrategia europea de código abierto y una hoja de ruta sobre digitalización e IA en el sector energético.
El objetivo central de la norma es responder a una necesidad creciente: Europa necesita más capacidad de cómputo, más centros de datos y más servicios cloud seguros para sostener el desarrollo de la IA en empresas, administraciones públicas y sectores estratégicos. Según la Comisión, la ley aspira a triplicar la capacidad de centros de datos de la UE en los próximos cinco a siete años y cubrir plenamente las necesidades de empresas y administraciones públicas europeas de aquí a 2035. Para ello, la propuesta plantea simplificar permisos, identificar ubicaciones adecuadas y facilitar el despliegue de infraestructuras que cumplan criterios de sostenibilidad e innovación.
La futura ley también introduce una dimensión geopolítica clara: la nube deja de verse solo como una cuestión tecnológica para convertirse en un asunto de soberanía, resiliencia y seguridad económica. Bruselas advierte de que la excesiva dependencia de proveedores no europeos puede suponer un riesgo para la autonomía digital de la Unión, especialmente en servicios esenciales o sectores críticos. Por eso, CADA propone un marco europeo común para evaluar la soberanía cloud y de IA, con distintos niveles de garantía en función de dónde se procesan los datos, quién controla la infraestructura y qué grado de independencia existe respecto a terceros países.
Para las empresas, el mensaje es claro: la regulación europea de la IA no se limitará al uso responsable de los algoritmos, sino que avanzará también hacia la infraestructura que hace posible esa inteligencia artificial. Tras la entrada en vigor de la Ley de IA el 1 de agosto de 2024 y su aplicación progresiva hasta 2026 y 2028, la UE abre ahora una segunda fase: construir capacidad tecnológica propia, segura y competitiva. En este nuevo escenario, la nube, los datos, la IA y la comunicación de confianza pasan a formar parte de una misma conversación estratégica para cualquier organización que opere en Europa.

